14.1.11

Frutillas

Con esto musicalizamos


Vino, él, y me contó un cuento, y así empieza:

Ella es mujer, mujer completa...
Él es un hombre, un hombre que se mira al espejo y empieza a reconocerse...
Ella sueña con él, su aroma, su sexo... Él la extraña, dice, sueña con ella.
En el día a día no dejan de distraen, comparten secretos, se pisan el día, el uno al otro, pasan compartiendo las torturas y las comodidades de cada día... Por la noche se relajan juntos, dice el, disfrutándo la distancia, y es que ella vive lejos, no demasiado, lo suficiente para notar esa distancia, y que las 20 horas que pasan hablando sean más sabrosas.
El sexo les gusta, lo disfrutan y se sueñan, una y otra vez, a veces se dibujan los sueños el uno al otro, otras, comparten los que sueñan por separado.
Él me confesó que cuando la sueña amanece con sabor a frutillas en la punta de la lengua, y el olor a tierra mojada y frutillas clavado en la nariz.
Él piensa buscarla y curarle el aburrimiento y enseñarle a oler las frutillas los días de lluvia.

15.11.10

Mientras tanto...

de holanda me llegan mails
estoy feliz con una morocha
el médico me prohibe las bebidas fermentadas
mis amigos y yo no coordinamos encuentro
mujeres con issues vs mujeres sin issues
de holanda me llegan invitaciones a holanda
en capital no llueve
no entro en sueño profundo
el médico me prohibe la cafeína
mi amiga de colombia me desarma completamente
aprendo la palabra catecolaminas, que me jode la vida (again)
decidimos hacer interruptus relacional
extraño algunos amigos
hago nuevos amigos
el interruptus no funciona
el médico me "receta" cosas illegales
madres en holanda desesperan
yo digo que por ahí estoy enamorado
se me acaban las mayúsculas
una mariposa bate las alas en algún lugar

Mientras tanto una niña en Holanda ve como se le acaba la vida y pregunta si sigo sin estar de novio.

1.11.10

Ciclos

Se cierra otro ciclo de duración arbitratia en este blog, no lo voy a abandonar, simplemente caigo, una vez más es un tema que ya toqué.
Los que no están... Aunque están.
Vi irse a más de los que querría, pero la verdad es que ninguno se fue, queda el calor de las charlas en un techo alguna tarde, los mates mal cebados, o las tardes de rol, las escapadas nocturnas, queda un rastro de cada uno, una linea que no para, que por ahí nos empujó, o nos acompañó y ahora (también) es parte de la huella que dejamos.
Cada uno duele por lo suyo, a cada uno le duele diferente, todos lo manifestamos diferente, y cada vez que lo hacemos es diferente, es tristeza y más, dolor y más, y al mismo tiempo es esa saudade de la que nos hablan los brasileros, esa nostalgia amarga, el anhelo que no necesita concretarse.
Así se los extraña, con una sonrisa.
Lo raro es que no me pone triste tocar este tema, me pone de alguna manera contento, tal vez lo que me golpea son los disparadores que tiene el tema...

En un par de meses les vuelvo a escribir sobre esos ausentes-siempre-presentes, hasta entonces sigo con la misma programación de siempre...
Saludos.

26.10.10

Sin título.

6 AM, se fue hace una hora
miro despacio,
(para no gastarlas)
las dos gotitas,
(rojo pasión)
que se relajan en las sábanas

Hay un aroma
(su olor)
que me envuelve
en algún punto
(suspendido en el tiempo)
me volví a desvestir
para tenerla
(otra vez)
contra la piel

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Tres virginias en el cenicero
a cada una un beso
el box, en el piso

Tres lacios entre las sábanas
el olor del buen sexo

Me quedó un hueco,
esa esencia de lo que fue,

los despojos de otra noche

y las ganas de secarme
la piel al sol
en tiras, bien prolijas
para que las recibas

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Hay una constelación
Perdida en el cuarto:
Tres colillas, medio vaso de fernet
Tres o cuatro pelos, parte de mi ropa
La cama desecha
El paquete de slims, rajado al medio

Olores se mezclan
se suman a las formas
llenando los espacios
el olor del sexo
el de tu piel
el olor de la siesta

Resuena la promesa
hecha en silencio
de volver

Te llevaste a cuestas
las ganas de quedarte

Estoy sentado, como buda, en el centro de lo que fue nuestro universo.

21.10.10

Good Afternight

Hay un momento de duración indeterminada que llega al despertarse con alguien, a veces dura 1 segundo, otras 2 horas, es un momento espeso y de alguna manera se estira... Es como la maza para el pan, moldeable y con esa textura. En ese momento, no importa lo que pase se está cómodo, se disfruta del otro y de uno, sin ni siquiera intentarlo, sin querer. Es inevitable.
Con el sexo casual, este momento no llega ("te llamo un taxi" mode-on) o simplemente se esfuma rápidamente, asesinado por un movimiento, una caricia o una palabra de más.

A veces, ese momento se extiende, durante horas, charlas, días sin verse.

O no.